¡Creo que voy a empezar a romperme!

sábado, 5 de enero de 2013

Prologo



El tren no se detuvo.
A través de la ventana, la niebla se disipó. La maleta cayó al suelo con un gran estrépito que rompió el eterno silencio, el detonante de la soledad.
Era demasiado tarde.
El frío es lo primero que sentí. Luego, la tela del abrigo rozando el cristal para desempañarlo, los tonos carmesí y ocre distribuidos en las hojas. Una carretera consumida, un viaje de otoño en tren que me había resultado casi imposible conseguir.
Entonces cerré los ojos.
Y lloré por primera vez en años.
 De culpa, de alegría. Porque había logrado lo que siempre había querido sin razón alguna. Había sido valiente y tan cobarde a la vez, y porque viendo mi reflejo en ese cristal, ya no me reconocía.
Esta vez  había llegado demasiado lejos. Egoísta y sola.
Todo lo que me quedaba era esa maleta y mis esperanzas parecían estar guardadas también allí dentro.
Todo parecía ser como siempre lo había soñado.
Excepto porque ésta vez, ya no era un sueño.
Era una pesadilla.
Era realidad.
Había huido de mi casa, y nunca regresaría.

Nota para los curiosillos



Sorpresa, madafacas (?)
Esta es Michelle. (siguiente entrada)
Llevo dos años intentando escribirla. Y tal vez no se entienda porque lo escribí cuando era una adolescente super tontaca (más que ahora, incluso) Y porque he ido cambiando muchisimo conforme la escribo, pero es muy importante para mi porque es una historia que dice muchisimas cosas, se noten o no.
Por eso decidí que necesitaba una segunda oportunidad. Para ser un poquito más valiente y fuerte (si no es que mucho más) como yo me he ido curtiendo según los años. Porque es una chica a la que no podría dejar a pesar de que me ha hecho sufrir muchisimo.
Y los que me conocen a fondo deben figurarse que para mi es muy dificil tampoco dejar a Esteban después de con lo que lo asocié.
Pero he decidido no rendirme, y aquí está el prologo.
No enseñaré mucho más, porque la verdad creo que lo acabaré en ocho años o tal xDDDDDD Y para poder reescribir mucho.
Todo esto viene para explicarme a mi misma lo que no me puedo explicar, así que lo único que me queda por decir es que gracias a los que escuchan, y a los que se quedan aunque sea dificil.
Gracias.

 *cricricri*

martes, 25 de diciembre de 2012

Represión



Quiero que sepas que ya no puedo callar.

Que salí a gritar en la colina en la tarde, esa que queda tan lejos de la ciudad y donde se pueden ver los autos y el río corriendo sin ritmo. Que el pasto allí está algo consumido, la gran mayoría seco. Hay más amarillo que verde, y lo arranqué porque ya no sabía que más podía hacer. Quiero que sepas que sí grité lo que me pediste, pero que nadie me contestó. Ni siquiera el eco. Entonces me regresé y esperé que algo cambiara a mi alrededor e incluso me senté en una banca hasta que el sudor recorrió mi sien y luego resbaló por la punta de la nariz hasta la comisura de los labios; me quedé hasta que el frío me hizo remover y la media luna apareció como una sonrisa burlona y sarcástica. Pero no sucedió nada porque jamás sucede nada.

Y quiero que sepas que me asusté porque te odio.

Fue un momento extracorpóreo. No sé de donde surgió, pero la verdad no me arrepiento de haber alzado las manos y verte a los ojos de una vez por todas. Ese espacio que guardaba. Así, a quemarropa.

Quiero que sepas que no me arrepiento en absoluto.

(Yo te maté)